TACOS PARA TECHOS.
Fijar un objeto en el techo requiere atención especial. En el caso de un taco de pared, la fuerza que trata de sacarlo es solamente una pequeña parte del peso del objeto, mientras que el resto presiona verticalmente sobre el muro.
TACOS PARA TECHOS.
En el techo, en cambio, un objeto suspendido carga todo su peso sobre las paredes del taco encargadas de hacer presión. Si no se elige bien el taco puede salirse con gran facilidad.
TACOS PARA TECHOS.
La elección del taco adecuado depende del tipo de techo. Si éste es de ladrillos huecos y encontramos un vano apenas se vence con el taladro la resistencia de la superficie, convendrá usar un tipo de los ya vistos para las paredes de ladrillo hueco, escogiéndolo, sin duda, de los más resistentes; de acero o, todavía mejor, de ancla.
TACOS PARA TECHOS. Si el techo es de material compacto convendrá un taco metálico de gran expansión, capaz de resistir grandes cargas. Se trata de tacos que tienen un tornillo de expansión, con distintos tipos de cabeza (generalmente gancho), con una tuerca de latón (que ofrece la ventaja de enfilar el tornillo sin que el anillo se desplace) y un prisionero de fijación, que termina siempre en una tuerca independiente del resto y, por tanto, desplazable a discreción.
TACOS PARA TECHOS. Este tipo de taco, que al abrirse ejerce una presión muy fuerte sobre las paredes, va bien no sólo para los techos indicados, sino también para paredes de las mismas características.
Para hacer en la pared el agujero, donde después quedará introducido el taco, se puede usar una punta metálica, a golpe de martillo, o un taladro, bien sea eléctrico o normal. En cualquier caso la punta metálica o el taladro deberán tener el mismo diámetro que el taco, a fin de evitar holgura entre éste y el agujero.
Evidentemente, esta holgura permitiría una oscilación del taco, disminuyendo considerablemente la posibilidad de agarre. En caso de que por cualquier razón el agujero fuese demasiado grande conviene cambiar el tornillo del taco por otro de mayor diámetro.
Un recurso más es usar tacos de nylon, que pueden meterse uno junto a otro, sin cambiar el diámetro del tornillo. Si están bien colocados y el tornillo bien apretado, la resistencia no disminuirá. Cuando no se conozca la naturaleza del muro a taladrar convendrá hacer, con una punta muy fina, un agujero de ensayo, que quede después dentro del definitivo. Escójase después el taco más apropiado para el tipo de pared.
Es importante tener en cuenta el tipo de revestimiento de la pared (azulejos, madera, paneles aislantes, etc.) para considerar su espesor en la elección del taco. Esto es porque, en caso de que la parte de expansión del taco hiciese presión sobre este revestimiento, llegaría a romperlo, inutilizándose el taco al no quedar bien fijo.